domingo, 10 de junio de 2007

violencia escolar, planteamiento

En Marzo de l998, ocurrió la matanza de Arkansas, en el que dos niños de once y trece años asesinaron a otros muchachos, compañeros suyos del Instituto .Esa fecha será el hito que escandalizó a los medios de comunicación, y alarmó a las comunidades escolares, al mismo tiempo que se apremió a las Instituciones docentes y gubernativas para que pusieran remedio, recabando como primera cautela información experimentada de los expertos en el conocimiento de las conductas inadaptadas.

En Mayo de 1998, aparece la noticia en la CNN de que la Asociación Profesional de Profesores de Gran Bretaña ha pedido al Gobierno que los profesores reciban un entrenamiento similar al que reciben las fuerzas de seguridad para defenderse de los ataques de los alumnos , y acabar con las peleas entre ellos(publicado en Escuela española, nº 337,10-9-98).

En fechas recientes, año 2000, en España sobresalen las noticias de que en la población de Requena, Valencia, padres/madres del colegio público Serrano Clavero se manifiesten contrarios a que en las instalaciones se alojen a inmigrantes que llegaron para trabajar en la vendimia; que en el municipio de Fuenlabrada, Madrid, preocupados por los altos índices de absentismo escolar, violencia y vandalismo ocurrido en varios centros escolares ,las autoridades han resuelto destinar a treinta y cuatro policías para erradicar el problema ,en un proyecto que denominan “polis de cole”; y en calendas más próximas, año 2004, saltan dos noticias que ocurren en la Comunidad Valenciana, concretamente en Gandia ,donde una profesora y una niña de tres años resultan heridas ,en el muslo y en el cuello, dentro de un Colegio, tras recibir impactos de balines de 4,5mm,disparados con carabinas de aire comprimido que portaban dos menores; y en Elda, Alicante , donde una alumna del IES Azorín de Petre, de quince años , denuncia apaleamiento brutal realizado por dos alumnos en los aseos ,siguiendo los acosadores un juego de rol; y los hechos ocurridos en el IES de Cangas de Narcea ,denunciado por su director, de que tres alumnos han agredido a un profesor, y a los poco días de la denuncia otra más en la que se describe que una profesora ha sido golpeada por un alumno enfadado ,tras retirarle el móvil que usaba mientras transcurría la clase.

Por último, a finales del curso escolar del año 2005, Jokin, un alumno que cursa estudios en Hondarribia, como consecuencia de acoso escolar realizado por una banda de compañeros se suicida, alarmando a las direcciones de Centros y claustros de profesores y también a padres de alumnos, suceso que pone en pie a las Instituciones a fin de tomar cartas en el asunto.









La literatura científica sobre el fenómeno de la violencia en la escuela es pródiga, iniciándose con ocasión de análisis conductual programada en las aulas ,a principios de la década de los sesenta del pasado siglo, que tuvo lugar en las universidades de Washington y Arizona , después de realizar trabajos experimentales en aulas ,instrumentando sistemas de reforzamientos con fichas (Patterson ,Jones, Witterer y Wright,1965; O´leary y Becker ,1967;Makenzie,Clark,Wolf, Lathera y Berson,l968), al mismo tiempo que se estudiaban los efectos de reprimendas ,castigos, y tiempos fuera para reforzamientos, que los profesores realizaban sobre sus alumnos en el ejercicio del mantenimiento del orden , la disciplina y el principio de autoridad. En 1971, Graubar, Rosemberg y Miller incorporan técnicas conductuales que muestran como los compañeros de pupitres pueden ser usados para reeducar en las aulas a niños difíciles.

El uso sistemático de la atención por parte de los profesores fue uno de los primeros métodos para neutralizar y modificar los comportamientos desviados en las aulas (Zimmerman y Zimmerman ,1962) .En este orden ,los experimentos de aula verificaron, y luego los hechos demostraron ,que la atención de los profesores ,manifestada en formas de sonrisas, alabanzas ,alientos, y afectos, se hacían contingentes a un tipo de comportamientos ,aceptados como adecuados, correctos y facilitadotes de convivencia, añadiendo ,que si éstos aumentaban su frecuencia operaban como reforzadores de conductas positivas , y en su contrario, que al retirar la atención , equivalía a la extinción de comportamientos adecuados.

M.D.Shipman (Sociología escolar, Morata, 1973),señala y precisa ,sobre el uso sistemático de la atención, que algunos profesores concentran sus esfuerzos sobre pocos alumnos , debido a que son más compensadores , y es más fácil trabajar con ellos ,y en consecuencia, estos alumnos reciben de sus maestros ,en exclusividad , atenciones ,alabanzas y premios, discriminando así a los alumnos que perturban la clase ,que crecerán en su violencia, por el ejercicio del menosprecio y falta de atención de aquellos maestros.

Al mismo tiempo que se evidenciaron estas experiencias se inician por aquellas décadas programas basados en recompensas, dirigidos a aumentar la frecuencia de comportamientos correctos y no violentos, a fin de comprobar que tras este procedimiento disminuían las conductas perturbadoras en las aulas, combinando estas técnicas con revisiones de normas de clase y programas de recompensas administradas por compañeros alumnos, seleccionados por profesores (Winnet, Krasner y Krasner, 1971).










Al lado de estas variables que intervienen en la conducta violenta de los niños en las aulas, O´leary y O´leary, 1972, analiza el castigo escolar en calidad de componente de lo que pueda ser la violencia escolar, y manifiesta que cuando los alumnos golpean y
Dan patadas a otros en las aulas o en los recreos, estos comportamientos son difíciles de extinguir a través de los procedimientos del sistema de atención, de recompensas, revisiones de normas, de castigos, y de fichas, y concluir Madsen, 1970, que cuando surgen este tipo de conductas violentas e inadecuadas en los recintos escolares y se constituye ese comportamiento en pauta para algunos alumnos, de inmediato aparecen altas interacciones negativas entre profesores y alumnos ,que alcanzan cotas del 77%, añadiendo este investigador que la solución al problema pasa por conocer la mayoría de los estímulos aversivos ,a fin de comprobar si alguno de ellos debilitan aquellas respuestas conflictivas y violentas, y por extensión conocer los efectos que producen en
los alumnos los aislamientos sociales o “tiempos fuera para reforzamiento” , que según Drabman y Spitalmik,1973, resultaron alternativas correctas, tras lograr la reducción de comportamientos perturbadores ,aunque esas actuaciones de “tiempos fuera” serían refutadas y rechazadas , por directores y profesores, tras la presión mediática , después de etiquetar a aquellos sistemas reeducativos como sistemas de tortura psicológica en las aulas .

Thomas, Beber, y Armstrong, 1968, afirman que los comportamientos perturbadores en las aulas aumentan con la desaprobación y reprobación de los maestros, expresados en formas de reprimendas, azotes, sacudidas, amenazas y gestos de enfado.

W.Waller, citado por Shipman ,Sociología escolar, Pág. 127, manifiesta que surgen más oportunidades de conflicto y violencia cuando la organización de las escuelas adopta sistemas pasivos, donde los alumnos no se implican en la participación y añade, que por muy armoniosas que sean las relaciones entre los alumnos en una escuela, se instrumentará la violencia , y que el conflicto será inevitable, porque en ese ámbito se mueven pasiones de dominio y sumisión, donde los profesores subrayan lo que es acertado y lo que es erróneo, interviniendo como agentes morales.

Jeremy Bentham, citado por Shipman ,Pág. 127,sociología escolar, Morata, precisa que las escuelas se han diseñado arquitectónicamente para que los niños puedan ser supervisados y controlados de manera continua a fin de prevenir los intentos de desórdenes ,del mismo modo que las prisiones, donde se dominan todas las áreas para supervisión , y añadir, que los equipos docentes aprenden, al igual que los equipos de prisiones, ,dónde y en qué tiempos es más favorable que las perturbaciones rompan ,asegurándose que cada uno de los alumnos estén en su sitio, aulas, comedores, recreos, y también ,saber quiénes son los que ponen la chispa de violencia o perturbación a fin de controlarlos y aislarlos ,actividades que se encargan a monitores o prefectos ,que actúan con principios exclusivos de autoridad y orden ,por delegación exclusiva de los directores escolares.








A.Etzioni, citado por Shipman, Pág. 144, señala que el problema fundamental en las aulas es asegurar la sumisión de los alumnos, razón por la que ese investigador analiza las maneras de mantener el orden en las clases, y cómo controlar a los alumnos que son desordenados, que retan de continuo medidas disciplinarias de carácter coercitivo, no pactadas, no participadas, suficientes para que estos perturbadores entren en el ejercicio de la violencia.


Fuera de este discurso experimental y científico de lo que sea la violencia escolar existe información recurrente que aborda el fenómeno de la conflictividad en los recintos escolares, entre otros y a nivel institucional, el Informe del Defensor del Pueblo, emitido en 1999, donde se señalan, entre otras cuestiones, lo que sigue:

Ø Que mas del 30% de alumnos encuestados declaran haber sufrido agresiones verbales, y que un 9% ha sufrido amenazas con el fin de atemorizar, y que más de un 4% ha padecido agresiones físicas directas.

Ø Que el matonismo escolar consiste en la opresión reiterada, tanto psicológica, como física, hacia una persona con menor poder, por parte de otra persona con un poder mayor, y que este maltrato puede ser directo o intimidatorio, que puede incluir daño físico o verbal, o indirecto, como es el caso de la exclusión y el menosprecio.

Ø Que el 32% de las victimas de matonismo dan cuenta a los profesores y un 29% a las familias.

Ø Que un 5% de los alumnos está involucrado en el maltrato más grave, acosando en los recreos 45%, aulas, 39%, pasillos, 33%, y otros lugares, el 13%.

Ø El informe concluye con la recomendación de que las medidas que se adopten en los centros docentes, referente a prevención e intervención de la violencia escolar, deben ir precedidas de investigaciones que midan la gravedad de la misma.

Otro informe institucional a considerar sobre la violencia escolar es el emitido por el Defensor del Menor ,Memoria 2003-2004, donde se señala que más de 12000 escolares de la Comunidad de Madrid son victimizados por la practica del matonismo, conducta que al parecer incapacita a los agresores a ponerse en la situación del acosado, incluso inculparse de acosador y tildar sus comportamientos bajo la consideración de bromas o gamberradas , y concluir en su informe que en la región de Madrid se carecen de actuaciones especificas ,normalizadas y preventivas sobre las situaciones de acoso escolar.

De otro lado, la literatura de los expertos en violencia escolar concurre en la instrumentación de programas de intervención para erradicar la conflictividad escolar con la pretensión de disminuir las conductas agresivas y la prevención de las mismas, promoviendo la mejora de las relaciones interpersonales en los centros escolares, basados en principios democráticos.


El noruego Olweus,1983, fue uno de los pioneros en el estudio del acoso escolar, después de instrumentar y aplicar su cuestionario(abusón/víctima) ,concluyendo que el acoso escolar venía caracterizado por el deseo obsesivo de hacer daño a alguien indefenso; que las practicas de matonismo se dirigen siempre contra alguien menos poderoso o escasamente protegido; y que aquellas conducta carecen de justificación , y además , que tienen lugar de forma reiterada, con la peculiaridad de que el acosador disfruta de sus comportamientos. Olweus afirma que la continuidad de los acosos provoca en las víctimas descensos de autoestima, estados de ansiedad y cuadros depresivos.

En este contexto Rosario Ortega ,Isabel Fernández , y Rosario del Rey han definido la Violencia escolar cuando una o varias personas del Centro se ven insultadas ,físicamente agredidas ,socialmente excluidas o aisladas ,acosadas, amenazadas, aterrorizadas. Javier Urra asegura que los menores en conflicto social pueden ser las víctimas más fáciles de los grandes fallos educativos, y convertirse en agresores.

En un Congreso ,2001,bajo la convocatoria de “construir la escuela desde la diversidad y para la igualdad “,los grupos de trabajo concluyeron :que la diversidad en la escuela es señal de normalidad; que el profesorado manifiesta desasosiego por el aumento de ansiedad, estrés, y pesimismo extremo respecto de la valoración de sus tareas; que el profesorado no está preparado para resolver conflictos en la escuela, y que no tienen cultura de negociación; que el alumnado no se siente respetado por los profesores y viceversa; y que se deberían potenciar las tutorías dotándolas de entrenamiento en habilidades sociales.

En la Declaración de Cuenca, junio ,2002,en la sesión final del X Congreso de Formación del Profesorado, convocados expertos para analizar la violencia escolar, concluyen ,entre otras consideraciones: que la convivencia escolar es un valor que debe ser priorizado tanto en las aulas como en el Centro; que construir la convivencia en los centros escolares implica defender un modelo profesor educador frente al modelo profesor trasmisor de conocimientos; y recomiendan, por último, secundar programas para la Paz en todas las Autonomías y en los Consejos escolares.

La convivencia escolar ,que reiteradamente citaremos en este análisis , urgido por las mayoría de los expertos y trabajadores de la enseñanza, situados en los espacios de la progresía , hace referencia a un objetivo global de la comunidad escolar, mediante la cual se pretende enseñar a vivir juntos y conocer más a los demás , su historia, tradiciones, y desarrollar hábitos y valores que promueven el entendimiento de las transacciones culturales ,el pluralismo, y la tolerancia , y favorecer el cultivo de las identidades personales.

En Francia, especialistas en conflictividad escolar, como Debardieux y I. Montoya ,años 1995-2003, tras usar tres indicadores : victimizaciones, clima escolar, y sentimientos de inseguridad , y encuestar en doscientos establecimientos escolares, concluyeron que los primeros beneficiarios de estas encuestas son los propios establecimientos escolares, ya que al disponer de ellas ,pueden identificar de manera más precisa las fortalezas y debilidades de los establecimientos en cuestión ,situándose la investigación realizada en una perspectiva macro sociológica y criminológica.


F.Osorio, del Observatorio argentino de violencia escolar ,manifiesta que el sistema educativo en su país es el causante de la conflictividad ,sustentado en principios autoritarios , a pesar de haber eliminado regimenes disciplinarios y alimentar acuerdos de convivencia en las aulas, concluyendo en sus investigaciones que las causas de la violencia escolar devienen de la intensificación de procesos de exclusión social ;pérdidas de ideales escolares de inclusión comunitaria ;pérdida de legitimidad de las autoridades; ruptura de proyectos académicos; descentralización de la educación; y asignar porcentajes insuficientes en los presupuestos educativos.

En el terreno de la opinión , el presidente de la Ceapa, manifiesta que los datos de la violencia escolar en Francia son extrapolables a España, y en su comparecencia ante la Comisión de Educación, Octubre 2002 mantuvo ,entre otras cuestiones , lo que sigue: el profesorado de secundaria necesita que sea dotado de recursos ,no sólo didácticos ,sino pedagógicos y psicológicos que ayuden a las tareas como educadores ; que el sistema actual deterioraba a la convivencia en los Centros docentes :que la diversidad en las aulas es la normalidad y es el reflejo de la calle, y que las causas del deterioro de la convivencia ,léase inseguridad, son las formas de gobierno antidemocráticas; recursos didácticos escasamente motivadores ; tareas escolares inapropiadas ;disciplina muy arbitraria ;falta de respeto de profesores a alumnos discapacitados y /o pertenecientes a otras etnias; y haber potenciado los órganos unipersonales de dirección frente a los colegiados

En esta línea sindical el vicepresidente del sindicato independiente de la enseñanza, ANPE, Fernando Jiménez, lamenta las frecuentes agresiones a las que se ven sometidos los profesores ,tesis que corrobora el presidente de la CONCAPA, Agustín Dosil, que ha manifestado y denunciado la situación de previolencia en la que se hallan los estudiantes españoles.

El director de Cepa, Rosalía de Castro, Leganés, Amador Sánchez, afirma que existen cuatro variables que inciden en el comportamiento violento escolar, a saber: aquellas de dimensión evolutiva individual de cada alumno; aquellas de dimensión psicosocial ,sustentadas en relaciones interpersonales y afectivas; aquellas de dimensión educativa, tales como estilos de enseñanza, relaciones de aula, modelos de convivencia, climas en el centro; y aquellas de dimensión externas ,a destacar, la violencia de las tribus urbanas juveniles ,violencia estructural del barrio ,familia, y medios de comunicación, etc.. Amador Sánchez señala, además , que las manifestaciones más violentas en la escuela son las disrupciones en las aulas , los conflictos entre profesores y alumnos , el acoso escolar, el vandalismo, el acoso sexual y la objeción escolar, y añade, que aquí y ahora ,en la escuelas ,existen dos modelos de intervención educativa, los que se basan en la










Exclusión, llamados estructurales y disciplinarios y los fundamentados en la integración etiquetados de comunitarios y mediadores.

En la batería de medidas, soluciones a la violencia escolar destacamos, entre la literatura recurrente y sin orden preferencial, las que siguen:

1ª.-) El departamento de educación de la Comunidad Foral de Navarra, ha aprobado un plan para la mejora de la convivencia en los centros educativos, y protocolos de actuaciones en situación de acoso escolar, razón por la que en el curso 2005-2006 todos los centros de educción primaria y secundaria de esta Comunidad deberán elaborar su propio plan de Convivencia, analizar sus causas y proponer respuestas después de su evaluación final.

2ª.-) La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, en el pleno del Congreso de los Diputados manifestó que entre las medidas de mejora de la convivencia se están analizando las de mediación escolar, y normas de funcionamiento de aulas socializadas , extendiéndose sobre los tutores que serán los responsables en detectar los conflictos ,mediar en ellos y orientar soluciones educativas , y su solución pacífica ,al mismo tiempo que recomienda a las instancias educativas la conveniencia de prevenir para actuar , y actuar con todos los agentes educativos.

3ª.-) El Congreso sobre la Convivencia en las Aulas ,organizado por el Ministerio de Educación y Ciencia, celebrado en Madrid, que convocó a especialistas en conflictividad escolar , concluyó ,entre otras cuestiones ,que ni las muchas medidas ocasionales ,ni los modelos punitivos, ni el tratamiento reglamentista sirven para tratar la violencia en las aulas, y que el problema exige el desarrollo de proyectos educativos que establezcan normas de convivencia ,elaboradas por todos los integrantes de la comunidad escolar , y reiterar, que el logro de la convivencia es una construcción colectiva. El Congreso ,por demás, se ciñó a definir estrategias de intervención para erradicar la violencia escolar, entre otras, aquellas que se enfocaran en el cambio de la organización escolar ,donde el Centro docente sea definido como un lugar de y para la Convivencia ,que inste al favorecimiento de relaciones positivas; que faciliten la formación del profesorado; que estén orientadas a actividades a desarrollar en las aulas; y que sean destinadas específicamente para promover entre los alumnos círculos de calidad, mediación de conflictos, y empatías para agresores.

4ª.-) La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid convocó a 130 directores de IES, febrero 2005, a fin de contrastar la incidencia en los centros educativos de los cambios que están surgiendo en la sociedad y también los efectos del aumento de la escolarización obligatoria hasta los dieciocho años, y concluir aquellos directores, entre otras cuestiones, lo que sigue:









4.1.- Más autonomía paras los directores de los Institutos de Enseñanza Secundaria, y con capacidades para gestionar el absentismo escolar, tras proponer que se deriven a estos objetores escolares a la educación compensatoria cuando aquellos tengan entre los 13 y catorce años, y también gestionar las cuestiones sobre alumnos inmigrantes-

4.2.- Que el Consejo escolar sea el último órgano competente en materia disciplinaria y no la Consejería.

4.3.- Sancionar a los padres que se desentiendan de la educación o absentismo escolar de sus hijos.

4.4.- Que los ayuntamientos se implique más en la vida de los Institutos, y que agilicen mesas locales contra el absentismo.

4.5.- Programar recursos en función de la cantidad y peculiaridad de los alumnos que decepcionan los IES.

4.6.- Denuncian familias muy desestructuradas donde se viven episodios de acoso y pandillas que acosan.

4.7.- Adscribir nuevos profesionales no docentes, en calidad de empleados sociales y educadores de calle.

4.8.- Crear la figura del vigilante educador, o docente mediadores (Extremadura ya ha implantado el educador social en los colegios)

5ª.-) Organizar campañas y programas educativos relacionados con la violencia escolar, entre otros:

5.1.- “Convivir es Vivir”, centrado en la formación de profesores, y padres de alumnos, dirigido por instancias del MEC y patrocinado por la Delegación del Gobierno de Madrid, puesto en marcha en 1997, en veintiséis centros educativos de la CAM, proyecto en el que han colaborado Ayuntamiento de Madrid, Federación de Municipios de Madrid, Concapa y Policía, con el objetivo de lograr altos niveles de convivencia y educar en la no violencia.

5.2.- “Programas de educación para la tolerancia y prevención de la violencia en los jóvenes”, dirigido por María José Díaz Aguado, patrocinado por el Injuve, MEC, AÑOS 1994-1997.








5.3.- “Intervención educativa contra la violencia en el ámbito escolar, dirigido por el ICE de la Universidad autónoma de Barcelona, y la federación de la enseñanza de CCOO.

5.4.- “Programa educativo de prevención del maltrato entre compañeros “organizado por la Consejería de Educación de la Comunidad Andaluza.

5.5.- “Educación para la Convivencia”, dirigido por la Cruz Roja

5.6.- “Programa de educación social y afectiva en el aula”, dirigido por el Departamento de Psicología del Desarrollo y Educación, de la Universidad de Málaga.