sábado, 9 de junio de 2007

el tercero,1

Una de las preocupaciones que mantienen ciertas personas, colectivos ciudadanos, empresas, instituciones ,consiste en el interés obsesivo por crear , madurar y confirmar una identidad , un carácter, una marca , un sello , y al mismo tiempo , una diferencia , que en términos generalistas etiquetamos y definimos como “el otro” o el “tercero”, que muchas veces se nos hace presente a través de la pluralidad ,complejidad ,heterogeneidad , y otras, como alguien que es ajeno, distinto, extraño, vacío y también ,como un tercero en discordia /concordia que juega con los demás y singularmente con extraños
.El otro o el “tercero” pueden manifestarse a través del silencio y la inconexión , aunque lo que más le sustantiva y sostiene es la soledad de estar acompañado

El discurso de lo que sea el otro o el “tercero” , al parecer, arraigado y constituido en el marco de la cultura occidental ,que reposa , como es sabido, en planteamientos simplistas y binarios , tales como verdad/falsedad; unidad/ diversidad; hombre/mujer, donde la naturaleza y primacía del primer término binario depende de las características y personalidad de su opuesto , es decir “del otro”.
En definitiva, el otro, “el tercero” son los probables dueños de nuestras identidades ,marcas, sellos, iconos , que a la postre nos representará entre los innumerables otros , que son o van en soledad de acompañados, y que trasiegan por las calles ,entidades e instituciones
El otro o el tercero es tal cual somos y además , aquél que más nos domina y subyuga .Hablar y sentir desde la parcela del otro o de un tercero es el sino y la beneficencia de los tiempos que vivimos.
El “tercero” , algunas veces o en extrañas situaciones juega entre los muchos a no participar en las relaciones de convivencia , permaneciendo quieto, encumbrado, callado y oculto , a la manera de un cómplice eficiente , a fin de mirar y gozar en la observación sobre actuaciones /omisiones que ocurren entre pares ,triadas, pequeños grupos , y masas de gentes , gozando en el placebo de admirar el modo de transcurrir acontecimientos para luego , en el silencio, o en el ruido de los improperios, poderlos callar o contar con renuencias , según los casos, y singularmente manifestarse sobre algunas actuaciones de ciertos individuos que intentan aprender a vivir juntos en tolerancia, o a menospreciar por ser diversos y distintos , hasta el punto de odiar , y si llegara el caso , la necesidad de discriminar sin tapujos.
¿Y quién o quiénes pueden ser los “terceros” con relación a la escuela , que viven de continuo en el fomento de la convivencia en los barrios y que más se complacen en el goce de sentir los resultados que su práctica beneficia ?
La respuesta , por evidente , se hace inmediata, figurando en primer orden , los colectivos ciudadanos, agencias , entidades e instituciones del barrio , que serían los terceros por antonomasia , cualquiera que fueren , que en sus acciones/omisiones empujan e impulsan para que la convivencia en los barrios y la armonía en las escuelas estén presentes ,.tanto en las tramas urbanas como en las aulas .